Al final te comeré

Texto de la editorial:

Frank es un gusano con las cosas muy claras. Cuando un dinosaurio gigantesco aplasta por accidente a su mejor amigo, Frank no se hunde en la tristeza: se lo come. Bueno, él y sus compañeros. Al fin y al cabo, eso es lo que hacen los gusanos: reciclar la vida y devolverla a la tierra. Sin dramas. Sin eufemismos. Con una naturalidad que desarma. Lo que empieza como un accidente absurdo se convierte en una amistad improbable entre el gusano más pragmático del mundo y un dinosaurio que, poco a poco, va entendiendo cómo funciona el ciclo de la vida. Frank no tiene reparos en recordarle a su enorme compañero que algún día —no hay prisa— sus descendientes también se darán un banquete con él. Pero antes de que llegue ese momento, hay mucho tiempo para conocerse, para reírse y para descubrir que la compañía hace que la espera valga la pena.